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ARIES y el Vellocino de Oro – El impulso vital inicial. 14/10/2011

Posted by Cosmos Interior in Astrologia y Mitologia Griega.
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En la antigüedad este signo fue asociado ala Constelación  del Carnero.   Los viejos pueblos pastores del Cercano Oriente, como los sumerios de Mesopotamia, llamaban al primer mes de la primavera, el mes del cordero y daban a su representación el nombre de Carnero. Luego de la época de las lluvias, con la llegada del sol, veían la transformación de sus tierras,  la potente proliferación de sus rebaños y la aparición de las primeras hierbas.  También constituía un dominio de interés para los semitas septentrionales que eran criadores de ganado menor y que ofrendaban a su Dios, un joven cordero de su manada

El dios de la guerra  llamado Ares por los griegos o Marte, por los romanos, es el representante del signo de Aries o signo del Carnero.

Cuando los griegos imaginaron los cuentos míticos sobre las constelaciones que heredan de Babilonia y de Egipto, sobre el Carnero crearon la historia de un carnero sobrenatural, enviado por Zeus para salvar a Frixo y a Helle de su malvada madrastra Ino. Como su vida corre peligro, los hermanos huyen montados en el fabuloso carnero. Este animal, dotado de razón y de palabra, tenía una hermosa lana dorada y podía moverse en el aire lo mismo que sobre la tierra.  

Durante el viaje, Helle cae al mar y se ahoga  mientras su hermano Frixo llega ileso a Cólquide, en el Mar Negro. Allí sacrifica el carnero en honor a su protector y ofrece su Vellocino al soberano de ese país, el Rey Eetes, quien lo cuelga de un árbol y pone un dragón que nunca duerme para custodiarlo.

Mientras tanto en Tesalia, reinaba el Rey Pelías que había arrebatado el trono a su hermano, quién para proteger a su hijo Jasón, lo había entregado al cuidado y educación del centauro Quirón. Cuando el niño se hizo hombre, Quirón le revela el secreto de su origen. Ante este descubrimiento el joven se presenta ante su tío para reclamarle su derecho al trono.

Pelías, que había sido alertado por el Oráculo que se cuidara de un hombre que llevase una sola sandalia, al ver llegar a Jasón, que había perdido una sandalia al cruzar el río,  lo reconoce como el legítimo heredero del trono, pero finge aceptarlo y le promete que cumplirá con su reclamo con una condición: debe ir a Cólquide, en el Mar Negro,  desafiar a la bestia, al dragón y traer el Vellocino de Oro para que el espíritu de Frixo pueda descansar en paz.

Jasón acepta el desafío e inicia la  aventura buscando por toda Grecia cincuenta valientes marineros. Construye un barco al que llaman  Argo (el veloz). La diosa Atenea lo ayuda en la preparación religiosa del barco colocando  en la proa una rama del roble profético de Zeus para que puedan abrirse camino en los peligrosos mares.

Para el viaje reúne héroes como Heracles o Hércules, dotado de una fuerza poderosa; Teseo, portador de una visión creativa y un espíritu fogoso; los Gemelos Guerreros Cástor y Pólux,  poseedores de una mente cortante e inquieta y Orfeo, el cantor, dotado de un sentimiento profundo y la empatía que desarma a cualquier enemigo.

Inicia la travesía que fue muy accidentada teniendo que luchar contra monstruos, hombres y con las fuerzas de la naturaleza.

Finalmente llegan a Cólquide, donde el rey Eetes accede a entregarle el Vellocino de Oro con algunas condiciones: debía ante todo, imponer el yugo a dos toros de cascos de bronce, regalo de Hefesto, que exhalaban fuego por las narices. Debía arar un campo y allí sembrar  los dientes de un dragón -el dragón de Tebas-.

Nunca hubiera podido Jasón cumplir con esas condiciones si no le hubiera ayudado Medea, hija del soberano, quién siente por él una viva pasión y le hace prometer que la tomará por mujer, regresando juntos a Grecia.  Medea, que usa sus poderes de hechicera, le entrega un bálsamo con el que debía untarse antes de enfrentar a los feroces toros y le enseña qué debe hacer para poder vencerlos.  Jasón logra domar los toros, arar el campo y, habiendo sembrado los dientes del dragón, se esconde ya que de la tierra arada surgían hombres armados, con intenciones hostiles. Desde su escondite, lanza en medio de ellos una piedra. Los guerreros se acusan recíprocamente de haberla lanzado y se matan entre sí.

Consigue así el preciado  Vellocino pero el Rey Eetes también lo quiere y los persigue. Medea, que acompaña a Jasón, detiene a su padre de manera brutal ya que mata a su hermano y dispersa los trozos de su cuerpo por el agua. Esto acongoja al rey Eetes quien detiene la flota para juntar a su descuartizado hijo, mientras Jasón y sus amigos consiguen volver a Yolcos.

El viaje de vuelta resultó ser tan peligroso como el de ida. Jasón y los Argonautas tuvieron que navegar entre las terribles Rocas Chocantes, capaces de aplastar una nave, en el  extremo norte del Bósforo, a la entrada de un puerto seguro.

Finalmente Jasón llega a Yolcos con el Vellocino, pero descubre que su tío Pelías había asesinado a su padre ya que estaba convencido nunca regresarían de tan arriesgado viaje. Jasón se venga, otra vez ayudado por Medea, quien hechiza a las hijas de Pelías para que lo  maten. Finalmente Jasón recupera su trono y reina en Yolcos.

Luego de esta gran victoria, la ambición y la grandeza se apoderan de Jasón quién se siente insatisfecho con un solo reino. Desprecia a Medea y se casa con Creusa, la hija del Rey de Corinto. Medea enfurecida se venga matando a Creusa y a los hijos de ambos.

Se dice que Jasón pasó sus últimos años en medio de una vida que le pesaba mucho ya que consideraba el reinado de Yolcos como una carga.

Bueno, luego de este apretado resumen del viaje de Jasón y los Argonautas, empecemos a analizar los contenidos de  esta hazaña.

Como hemos visto todo comienza con el Vellocino sagrado de Zeus, ya que es lo que el héroe debe conseguir y lo que sirve como símbolo de esa visión creativa que nos incita a dejar un lugar seguro y establecido para ir en busca de alguna meta, proyecto o sueño.

Zeus encarna en nosotros el flujo inicial de energía creadora responsable de todos los actos de nuestra vida. Solemos asociar únicamente al artista con la inspiración creativa, pero todo lo que hacemos constituye un acto creativo que surge como un poder interior que nos permite visualizar una futura posibilidad, distinta a la realidad concreta en la que nos encontramos.

La nueva idea aún no ha sido formulada pero hay dentro nuestro una  sensación de inquietud y un sentimiento de vida que se abre. Se trate de un nuevo negocio, del inicio de un oficio o carrera o de la nueva decoración de nuestro dormitorio.

Es esta sensación la que lleva a Jasón a ir en busca del Vellocino ya que pudo deponer a su tío Pelías y quedarse tranquilamente en Yolcos.

Todas las hazañas creativas empiezan poco a poco. Una idea lleva a otra idea y casi siempre, la primera no es la idea final sino simplemente un preludio, un inicio, que logra movernos a causa de ese sentimiento de que podríamos tener más de lo que tenemos o ser más de lo que somos. No podemos predecir si triunfaremos o fracasaremos, pero creemos en nuestra visión tanto como para tener el valor de intentarlo.

En los comienzos, la obra creativa, muchas veces trae facilidades: los contactos adecuados aparecen mágicamente, los bosquejos preliminares son aceptados y la idea parece cobrar realidad casi por intervención divina. Estamos llenos de optimismo y entusiasmo. Pero tiene que llegar el duro trabajo y a menudo, surgen nuevas ideas que al principio no habíamos tenido en cuenta. Ideas que traerán demoras, alteraciones de planes y mucho más esfuerzo de lo que habíamos pensado. Habrá que arriesgarse de nuevo si queremos llegar al final. “El Rey Pelías acepta el reclamo de Jasón pero le pone como condición recuperar el Vellocino. Aparece un nuevo reto para el héroe si quiere lograr su meta”.  

Es en este momento donde se vienen abajo muchas metas creativas ya que la etapa de realización inicial no es el resultado final, a menos que, estemos dispuestos a arriesgarnos nuevamente.

El mundo está lleno de novelas inacabadas, guardadas en un cajón cuando resulta que las primeras veinte hojas empezaron bien. La verdadera confianza creativa sólo se puede tener si la idea o el proyecto es sometido a prueba y forzado a demostrar su valor.

“Jasón debe luchar con el dragón que sostiene el vellocino entre sus garras. Su compañera Medea lo ayuda y Jasón vence a la fiera”  La visión creativa ha chocado con la realidad de la vida, en forma de dragón, que en la mitología representa los poderes primitivos de la tierra que se resisten al cambio. El ajustarse a la limitaciones de la vida práctica y las limitaciones de la inercia de uno mismo, son los reales desafíos que debe enfrentar quien quiere expresar todo el poder de su idea creadora. La lucha con el dragón puede tomar varias formas: los problemas económicos (falta de presupuesto, medios insuficientes, etc.); resistencia corporal (cansancio o enfermedad pues nos hemos exigido demasiado para frenar la inspiración); el dilema de ajustar nuestro proyecto a las exigencias del mercado (que es decididamente demasiado conservador, prudente o poco comprensivo). Todos estos problemas coinciden con, o son causados o causan ellos mismos, un miedo al fracaso y una gran quietud o apatía. La imaginación chocará inevitablemente con la realidad y una de las dos tiene que ajustarse.

“Jasón necesita a Medea, la hechicera, para vencer al dragón” Sin ella su inspiración y su valor no alcanzarían. Ella sabe donde encontrar al dragón y como vencerlo. Medea representa el misterioso poder de la intuición y los instintos con los que podemos contar en una crisis así. No bastan la fidelidad y la perseverancia al proyecto, necesitamos también el sentido de cuándo es el momento oportuno y cómo actúan las leyes del mundo material.

“Jasón lucha con el Rey Eetes  para poder llevar el Vellocino a Yolcos. Medea nuevamente lo ayuda” Esta no es una lucha con una bestia sino una lucha de iguales, entre hombres. Cuando el Vellocino es recuperado y Jasón reconocido como héroe, el Rey también quiere el Vellocino y está dispuesto a pelear por el. Es una competición. Alguien más quiere aquello por lo que nosotros hemos trabajado tan duro. Esto nos sumerge en una  contienda que nos desafía a intentar lo más difícil:  la fe en nosotros mismos. La competencia es la compañera inevitable del éxito creativo y si muchos se abstienen de intentarlo es casi siempre por miedo a ella. La competencia, “el ataque del afuera” es un estímulo a la individualidad  y a la imaginación que deberán crear nuevas formas. Somos obligados a mejorar y desarrollar nuestro proyecto de cara a un mundo competitivo que nos incita a valorar nuestra ambición y nuestras ganas.

“Jasón y los Argonautas tuvieron que navegar entre las terribles Rocas Chocantes, capaces de aplastar una nave” Esta es la representación de la fuerza en reserva. Cuando sentimos que no podemos luchar más, en medio del cansancio o el agotamiento, cuando sentimos que todo ha sido en vano, algo misterioso e imponente surge dentro nuestro. Brota la creatividad de repente dándonos una inyección de vida, de esperanza y de ideas si queremos intentarlo nuevamente para llegar a la meta final.

“Jasón pasó sus últimos años en medio de una vida que le pesaba mucho ya que consideraba el reinado de Yolcos como una carga.” Luego de una hazaña tan heroica es difícil entender este final del relato. Posiblemente nos esté significando que el flujo creativo no puede funcionar bajo el peso de las responsabilidades mundanas. La imaginación debe tener pastos frescos y quien se aferra demasiado a las formas que ha construido, puede experimentar una sensación de opresión, tedio y agotamiento sin razón aparente. Cuando nos sobrecargamos de cosas y nos sentimos oprimidos por abarcar más de lo que podemos soportar, puede que haya llegado el momento de abandonar algunas de nuestras seguridades. Es tiempo de dejar ciertas cosas para que el proceso creativo se refresque y pueda comenzar un nuevo ciclo.

Si tienes tu Sol en el signo de Aries o en tu Carta Natal están el Ascendente o Marte en este signo, tendrán mucho significado para ti la acción, el valor, el desafío, la lucha, los comienzos, la energía, la impaciencia, la aventura, el entusiasmo, el ser el primero.

Si ese no es tu caso, ten presente que todos tenemos al fogoso signo de Aries en algún lugar de nuestra Carta Natal.

Podrías preguntarte entonces: ¿En qué aspecto de mi vida está funcionando la energía de Aries?,  ¿Dónde tengo que recuperar al héroe que hay en mí?,  ¿En mi trabajo debo despertar a Jasón y Medea? ¿En mi carrera he ahogado la imaginación creativa? ¿En mi relación afectiva he perdido el entusiasmo y el ímpetu juvenil? ¿Dónde he abarcado más de lo que puedo soportar  y debo alivianarme?

Estas son solo algunas de preguntas y espero que se formulen muchas más.

Recuerden “El Vellocino de Oro” son las preguntas.

Bibliografía

-       “Astrología y Destino” Liz Greene

-       “El héroe de las mil caras” Joseph Campbell

-       “El Viaje Mítico” Juliet Sharman-Burke y Liz Greene

-       “El Tarot Mítico” Juliet Sharman-Burke y Liz Greene

-      “Mitos Griegos” Georg Junger Friedrich

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